Recorriendo la Sierra del Rincón (III): Montejo de la Sierra

Una vez visitado Puebla de la Sierra, deshicimos el camino para volver a Montejo de la Sierra (no hay que hacerlo ni mucho menos en este orden, pero nosotros por tema logístico de comidas de los niños, preferimos comer pronto en Puebla y además hacerlo en la zona del Parque Avellanos, que es una zona perfecta para hacer picnic al lado del río).

Para ir de Puebla a Montejo, aparte de la sinuosa M-130 hay que coger la M-137, aunque ésta es más facilita de seguir. El trayecto a pesar de ser 20 km, lleva unos 30 minutos.

Sin duda, el mayor atractivo del pueblo, es el Hayedo de Montejo, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 2017 en relación con la presencia de hayas y robles longevos. Antiguamente, se podía reservar online o bien madrugar mucho y acudir al Centro de Visitantes que se reservaba algunas entradas. Actualmente sólo se puede reservar online, y hasta el momento no hemos sido capaces de lograr entrada, ya que éstas vuelan en cuestión de segundos:

Montejo de la Sierra, Madrid, España

Hay una historia que cuenta que en el Hayedo de Montejo vivían duendes y hadas que atraían a los visitantes para convertirlos en animales y así embellecer el bosque de El Chaparral (nombre por el que era conocido antiguamente).

Centro de Información Sierra del Rincón (Calle Real, 64)

Ofrece atención e información permanente a los visitantes de la Reserva de Biosfera Sierra del Rincón. Canaliza y gestiona los pases al Hayedo de Montejo (actualmente sólo de forma online).

Funciona como centro informativo integral de la Sierra del Rincón: oferta turística de alojamientos, bares, y restaurantes, además de información de los cinco municipios y sus actividades:

Centro de Información Sierra del Rincón, Montejo de la Sierra, Madrid, España

Ermita de la Soledad (Calle de la Soledad)

Construida en el S. XVI y situada en la zona del Calvario, por ser aquí donde finalizaba el Vía Crucis que antes recorría la cofradía más importante de Montejo, la de Vera Cruz:

Ermita de la Soledad, Montejo de la Sierra, Madrid, España

Es de planta cuadrada y tiene unas ventanillas desde la que observar la imagen de una Virgen Dolorosa que sostiene a su hijo muerto sobre las rodillas.

Toril (Junto a la Calle de la Soledad, casi enfrente de la ermita)  

Antiguo establo en el que se guardaba al semental, el único toro al que se permitía cubrir a las vacas del pueblo. Es de planta cuadrada, cubierta a dos aguas y tiene los muros construidos de mampostería.

Junto al toril, se extendía el conocido como Prado del Concejo, un lugar en el que se encerraba a los animales que hubieran dañado las fincas y sembrados de otros propietarios hasta que los dueños de aquellos pagasen los daños.

Actualmente, el toril ha sido remodelado y es ocupado por una tienda de artesanía:

Toril, Montejo de la Sierra, Madrid, España

Potro de Herrar (Junto a la Calle de la Soledad, justo detrás del toril)

Es el elemento más característico de todos los pueblos de la Sierra Norte. Es el único quese ha conservado y su uso no se limitaba a herrar animales, sino también a curar a los de labor (vacas, bueyes, , …):

Potro de herrar, Montejo de la Sierra, Madrid, España

Está formado por monolitos de piedra clavados en el suelo que sujetaban toda la estructura y que no hay que confundir con las piedras de menor altura utilizadas para sostener la pata del animal; el yugo de madera, que retenía a éste por su cabeza; y los travesaños de madera a los que, mediante cinchas, se ataba al mismo.

Fuente de los Tres Caños (Plazuela de la Fuente de los Tres Caños)

También llamada Fuente del Pilón, fue construida alrededor del año 1830. Su agua procede de los manantiales de la Galería del Pantano, la Fuente de la Arena y el Hermosillo, y ha sido tradicionalmente la fuente de suministro de agua para los vecinos.

Construida en piedra, está formada por un muro que es curvo en su parte frontal y está dividido en tres calles, cada una con un caño. El agua vertida por los caños cae sobre un pilón hexagonal:

Fuente de los Tres Caños, Montejo de la Sierra, Madrid, España

Iglesia de San Pedro en Cátedra (Real, 2)

Sus orígenes se sitúan alrededor del S. XV como un templo de una sola nave a la que posteriormente, entre los S. XVI y XVIII, se le añadieron la nave de su lateral Norte y el cuerpo del lateral Sur:

Iglesia de San Pedro en Cátedra, Montejo de la Sierra, Madrid, España

En el interior de la iglesia, destaca, además de la capilla mayor y su techo de artesonado mudéjar, el retablo mayor, barroco y recubierto de pan de oro. En su hornacina central, se expone la imagen de la Virgen de Nazaret, Patrona de Montejo.

Ayuntamiento (Plaza Mayor, 1)

En su construcción (1942), se utilizaron maderas procedentes de El Chaparral, el monte donde se encuentra el Hayedo de Montejo.

De planta rectangular, dos plantas de altura y cubierta de tejas, en el edificio destacan la amplia escalinata de acceso, el doble pórtico y el cuarto del reloj:

Ayuntamiento, Montejo de la Sierra, Madrid, España

Horno suspendido (Callejón que sale de la Avenida de Madrid hacia Callejón del Turco)

Si bajas por la Avenida de Madrid, tienes que estar atento a una bocacalle que sale de la misma y donde verás una casa tradicional de barro, vigas de madera y muros de piedra.

Lo especial es que su horno sobresale de la pared a media altura, siendo un elemento característico de las casas de esta región montañosa y el único de su tipo que ha sobrevivido en la Sierra del Rincón:

Horno suspendido, Montejo de la Sierra, Madrid, España

Era costumbre instalar el horno con la abertura a la cocina. Para cocinar se colocaban las ollas sobre trébedes de hierro. También servía para hornear pan. Como este era el lugar más cálido de la casa, la vida tenía lugar alrededor del horno, por lo que éste era un elemento muy importante.

 

Publicado por

fmarquezarroyo

Nací en la genial cosecha de 1981. Soy el planificador de la pareja (quizás tenga que ver que soy Informático y algo cuadriculado). Me gusta llevar todo bien atado para evitar sorpresas. Soy bastante robótico cuando salgo de viaje: puedo dormir pocas horas, no sentir las inclemencias del tiempo o patear muchos kilómetros, con tal de no dejarme cosas sin ver. No me gusta repetir ciudades con tantos sitios por descubrir... Cuando no estoy pensando en viajes (vivo en un wanderlust contínuo), me gusta ir al gimnasio, leer (fantasía y ciencia ficción, sobre todo) y jugar a las cartas (mus, tute, poker ... no por nada me llaman Timbas).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *